Su combinación con gemcitabina se muestra más eficaz que el tratamiento estándar: gemcitabina en monoterapia.
Según los resultados del estudio de fase III MPACT, presentados el pasado mes de enero en el marco del Simposio sobre Cáncer Gastrointestinal, celebrado en San Francisco (EE UU), la combinación de nab-paclitaxel (paclitaxel unido a albúmina) y gemcitabina en primera línea del tratamiento de pacientes con cáncer pancreático metastásico (CPm) proporciona una supervivencia global (SG) superior a la obtenida con el uso de gemcitabina en monoterapia.
En el ensayo, un total de 861 pacientes con CPm fueron distribuidos aleatoriamente a recibir semanalmente nab-paclitaxel (125 mg/m2) y gemcitabina (1.000 mg/m2) durante 3 semanas, seguidas por una de descanso ó gemcitabina en monoterapia (1.000 mg/m2 por semana) durante 7 semanas (primer ciclo) tras las que se alternaron tres semanas de tratamiento con una de descanso (siguientes ciclos).

Paclitaxel unido a albúmina (nab-paclitaxel)

Paclitaxel unido a albúmina (nab-paclitaxel)

El objetivo principal del estudio fue medir la SG de ambos grupos de tratamiento, para el que se contabilizaron 608 eventos en 842 pacientes. Otros objetivos (secundarios) del estudio fueron analizar la supervivencia libre de progresión (SLP), el tiempo hasta el fracaso terapéutico (TTF, en sus siglas en inglés) y la tasa de respuesta global (ORR, en sus siglas en inglés).
Las características basales de ambos grupos eran similares, con una mediana de la edad de 63 años. El 60% de los pacientes tenían valores en la escala de Karnofsky de entre 90 y 100, mientras que el 40% tenían valores de 70-80. El 43% de los participantes tenía lesiones en la cabeza del páncreas, el 84% metástasis hepáticas y el 39% metástasis pulmonares. La duración promedio del tratamiento fue de, aproximadamente, 4 y 3 meses en los grupos con o sin nab-paclitaxel, respectivamente.
La mediana de la SG fue de 8,5 meses en el grupo con nab-paclitaxel y de 6,7 meses en el grupo con gemcitabina en monoterapia (cociente de riesgo [HR]: 0,72; p= 0,000015). La supervivencia a un año fue del 35% en el grupo con nab-paclitaxel y del 22% en el grupo con gemcitabina en monoterapia.
Respecto a la SLP, su mediana fue de 5,5 meses y de 3,7 meses en los grupos con y sin nab-paclitaxel, respectivamente (HR: 0,69; p= 0,000024). La mediana del TTF fue de 5,1 meses en el grupo con nab-paclitaxel y de 3,6 meses en el grupo con gemcitabina en monoterapia (HR: 0,70; p Los eventos adversos más frecuentes de grado 3 o superior fueron neutropenia (38 y 27% en los grupos con y sin nab-paclitaxel, respectivamente), fatiga (17 y 7% en los grupos con y sin nab-paclitaxel, respectivamente) y neuropatía (17 y 1% en los grupos con y sin nab-paclitaxel, respectivamente). Los casos de neuropatía de grado 3 o superior mejoraron hasta grado 1 o inferior en 29 días.  La incidencia de neutropenia febril fue baja: del 3% en el grupo con nab-paclitaxel y del 1% en aquellos con gemcitabina en monoterapia.

Los resultados del estudio muestran que la combinación de nab-paclitaxel y gemcitabina fue razonablemente bien tolerada y clara y significativamente más eficaz que gemcitabina en monoterapia en el tratamiento de primera línea del CPm.

Los buenos resultados de nab-paclitaxel en el CPm pueden estar relacionados con la proteína SPARC, frecuentemente sobreexpresada en el estroma de tumores pancreáticos y con gran afinidad por la albúmina (unida a paclitaxel en nab-paclitaxel). Dicha afinidad favorecería la destrucción del estroma y la llegada del fármaco al tumor de forma más efectiva. Teniendo en cuenta que la sobreexpresión de SPARC es un factor de mal pronóstico en el adenocarcinoma pancreático, nab-paclitaxel, por su especial afinidad por SPARC podría fácilmente convertirse en parte del tratamiento estándar de primera línea del CPm.

En la mesa sobre cáncer pancreático del IX Simposio Abordaje Multidisciplinar del Cáncer, que tendrá lugar el 21 de marzo por la mañana, el Dr. Manuel Hidalgo y el Dr. Fernando López Ríos presentarán la ponencia “Innovación en Oncología: nanotecnología dirigida al tumor” donde analizarán en profundidad la utilidad de nab-paclitaxel en el CPm, además de la metodología estándar para la identificación de la proteína SPARC.

Fuente: Medline / ASCO / Elaboración propia.

Referencias: Von Hoff DD, Ervin TJ, Arena FP, et al. Randomized phase III study of weekly nab-paclitaxel plus gemcitabine versus gemcitabine alone in patients with metastatic adenocarcinoma of the pancreas (MPACT). J Clin Oncol 30: 2012 (suppl 34; abstr LBA148).

Kotowski AMa WW. Emerging therapies in pancreas cancer. J Gastrointest Oncol. 2011 Jun;2(2):93-103.

La imagen pertenece a http://abraxane.pcdem.com/

 

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